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New Orleans
Nueva Orleáns, en el estado de Luisiana, Estados Unidos, es una ciudad que esconde un crisol de rica cultura tradicional, así como una animada vida nocturna. Famosa por su barrio francés y notoria por su carnaval, Nueva Orleáns es un verdadero regocijo de placeres sensoriales. Desde su música, su gastronomía y su atmósfera, Nueva Orleáns se ha convertido en un patrimonio cultural de los Estados Unidos.
Empecé mi viaje visitando el histórico barrio francés, el French Quarter, con sus calles empedradas, carruajes tirados por caballos y hoteles que redefinen la palabra "elegancia". Una estancia en el lujoso Astor Crowne Plaza, entre otros, asegurará que tu visita incluya una buena dosis de lujo y refinamiento, ya que si quieres sacar el máximo provecho de esta ciudad necesitarás tener un buen descanso!
Por supuesto, no pude resistir la tentación de escuchar la mejor música de jazz de Nueva Orleáns, la ciudad que asegura a todos los visitantes la oportunidad de escuchar conciertos de renombrados talentos de todo el mundo. Así fue que di con el Preservation Hall, Donna’s y el mundialmente famoso House of Blues, donde pude escuchar temas de artistas favoritos locales así como de bandas de fama mundial.
Al salir del House of Blues estaba hambrienta, y fue cuando caí en la cuenta de la gran cantidad de restaurantes que hay en Nueva Orleáns, que también es famosa por sus cocinas créole – criolla – y cajún (1), resultado de muy variadas influencias culturales, entre las que predomina la francesa, pero con fuertes rasgos de la española, la norteamericana, la africana y la caribeña. El plato local tradicional es el bagre criollo con frijoles rojos y arroz, pero para aquellos que desean probar algo distinto la ciudad cuenta con restaurantes de sabores increíbles como Court of Two Sisters y Bella Luna, que tiene vista al río Mississippi.
Uno de mis restaurantes favoritos es K-Paul’s Louisiana Kitchen, donde la magnífica cocina cajún es preparada por Paul Prudhomme, uno de los chef más famosos de Estados Unidos. Su restaurante es un sitio con decoración sencilla y cocina abierta, buen servicio y excelentes recetas. Te sugiero empezar con la jambalaya, un platillo de arroz con pollo, salchicha ahumada y jamón. Una verdadera delicia!
Luego de descansar comencé a hacer una lista de todos los lugares para visitar y las actividades a realizar, y quedé gratamente sorprendida por la gran cantidad de atractivos que tiene esta vibrante ciudad. Los siguientes son sólo algunas de las emocionantes actividades de las que disfruté en mi viaje a Nueva Orleáns.
Empecé por un viaje en barco por el Mississippi, y agradezco haber elegido un buen guía turístico, ya que me enseñó mucho acerca de la venerable ciudad. Mi guía también me recomendó ir de excursión a un pantano; siendo una ciudad que está situada en medio de uno, la experiencia fue realmente interesante, con caimanes nadando hasta el barco y todo!
Amante de las aventuras como soy, no podía dejar de visitar el Audubon Zoo, donde pude ir a un “safari africano” y ver animales salvajes, así como el Aquarium of the Americas, con su impresionante exhibición de vida marina.
A la noche quedé deslumbrada por la famosa, bulliciosa y animada Bourbon Street, con sus muchos pubs y discotecas, como el bar karaoke The Cat's Meow. Una de las mayores atracciones turística que desfila por esta calle es el mundialmente famoso carnaval Mardi Gras (2), que con sus tradicionales colores malva, esmeralda y oro la transforman en una emocionante, brillante, ruidosa y muy divertida experiencia.
(1) Los cajunes fueron emigrantes franceses que en el siglo XVII llegaron a Nueva Orleáns procedentes de Nueva Escocia
(2) Mardi Gras se traduce directamente al español como "martes gordo", (semejante al Jueves Lardero español) pero se denomina tradicionalmente como "martes de carnaval"
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